
Amigos barandilleros: lo confieso, he estado muy desenchufado de este blog, echándole un vistazo muy de vez en cuando, para estar al tanto de las roturas de huesos, carnavales de Bahía y otros percances, como un espectador desde el ángulo oscuro, y hoy he entrado en un mero arranque de narcisismo, porque sé que en esta morada tenéis costumbre de felicitar las efemérides (dicaprio: quiero mi foto de tías buenas). Gracias a todos los que habéis acordado de mí en este día nublado (a los demás que os den por el puto c no, os quiero a todos por igual, de verdad). Y digo lo de nublado no porque los cirros y cúmulos cubran los bellos cielos granaínos, que a lo mejor lo hacen, no lo sé, porque estoy en Chapel Hill, Carolina del Norte, y aquí sí que está cubierto y frío. ¿Que qué hago en Chapel Hill? Dios lo sabe, porque es omnisciente, y sabe por eso también que estaré aquí con MJ y Aiyuán hasta el 15 de Julio, aunque esto lo sabe también American Airways y el departamento de immigration (la migra, vaya), que si no me piro pa esa fecha me arrastra por los pelos hasta Guantánamo mientras deciden si lo cierran o hacen un parque temático. Entre tanto me entretengo en la universidad, en un despacho enorme y desangelado, que comparto con MJ, donde las ardillas hacen sus nidos en la ventana incitándonos a la molicie. Aiyuán mientras tanto se dedica a sus cosas en el cole nuevo, donce se le hace raro que le hablen en inglés, aunque una niña hispana, Johana, le hace de puente hermenéutico (dios, qué bien que estudié filosofía, le permite a uno ser pedante y que se lo disculpen) y hoy le ha regalado un corazón de papel dentro de un sobre.
Como hoy es, por tanto, día de regalos y celebraciones, os voy a hacer uno en forma de foto que escaneé poco antes de venirme, a ver quién es el primero que adivina dónde es y el año (ni os molestéis, Txarli ya lo ha adivinado incluso antes de que yo haya tenido tiempo de colgar este post). Si alguno además recuerda el nombre del tío de barbas se acerca él también bastante a la omnisciencia y yo terminaría por pensar que ser dios está al alcance de la mano, lo que pasa es que somos vagos y dejados, como yo escribiendo en este blog, pero voy a portarme bien y a saludaros más a menudo, y otras sorpresas que están por venir. Os quiero a todos (corto, que creo que esto ya lo he dicho, y me empiezo a parecer a Goio ;-).