Con motivo de la fiesta de fin de curso de
Intxaurrondo Ikastola,
Mikel Maixu (a la sazón, profesor de Gimnasia) y algunos padres hemos organizado el I
Intxaurrondoko Ikastolako Krossa. A partir de primero y hasta adultos, hubo carreras en todos los niveles. En la de adultos, sobre unos 1600 con continuas subidas y bajadas, me apunté yo. Si iban solo
gatxupinos kupeleros tenía alguna posibilidad. Pero
heteme aquí que poco antes del inicio veo de corto a un
ultramatxakas extratosférico (que baja de 1: 10 en la
Behobia y de 2:30 en la
Maraton) por ahí. Mi
única meta era entrar dignamente en meta sin dar pena. Si además ganaba al "
talibán", mejor. El
talibán es un padre
ultra ortodoxo que no da a sus hijos
nocilla, les quita los
chuches de las manos en los cumples y que encima pretende sentar cátedra y
restregarte por el morro lo mal que educas a tus hijos. Le tenía ganas. Además el "elemento" entrena todos los días y es
supercompetitivo y el único que alentaba a sus
hijos a tirar a muerte para ganar. O capullo en superlativo .Yo, ya
sabeis como estoy,
renqueante.
Pues nada, buen
rollito. Hidratación antes de la carrera (
Mahou a 1 € el botellín), estiramientos, animando a la
chavalería, hasta que llega nuestra prueba. Decidimos ir en grupo las 3 primeras vueltas y en la última
sálvese quien pueda.
Y así salimos en alegre
bibirilketa entre el delirio de la concurrencia.
Última vuelta. El
taliban que quiere batalla pero el
crack no está por la labor. Tira, el otro aguanta y también. El
crack va muy muy muy muy muy sobrado, no nos quiere humillar. Última bajada antes del repecho final, al
crack con la inercia se va y el
tali le
quiere seguir, yo no quiero forzar la rodilla. El 1º se va, se va, se va; el
tali no le aguanta y yo progreso. Último repecho, voy sobrado, subo como una moto y me doy cuenta de mi error. Si llego a aguantar el tirón del
talibán y me lo meriendo en la recta de meta. Pero era demasiado tarde, no había metros. En el
sprint final le gane 2/3 de la distancia que tenía antes de la cuesta. Lo dicho, si llego con el
talibán al principio del repecho le gano. Subiendo, voy
superbien y además sigo teniendo buena punta de velocidad.
A gusto por la carrera y lo a gusto que corrí y además vi miedo y cierta envidia en los ojos del
talibán. Aquí yo, con mi rodilla
txunga y mi obesidad
mórbida plante cara al capullo ese que corre todos los días.
Ahora viene la siguiente duda. Corrí a gusto y sin molestias. Se que lo mio no tiene margen de mejora y que cada "locura" que hago son días de vida que le quito a mi rodilla. Pero luego pienso, ¡ la hostia!, si soy una máquina. Ayer allí había más de 1000 personas y de todas ellas sólo 20 nos pusimos a correr y de esos 20 quede el 3º. Además, en
Euskal Herria, ¿cuanta gente habrá que se metan así, sin más 46 Km por el monte? ¿llegara al 1 %?. Estoy en la cumbre, no en el fondo. Y ya que esto no va a mejorar, habrá que aprovechar el momento, ¿qué no?. Creo que voy a empezar a salir a correr, a probarme. Además seguir con la
bici y el monte. Estoy en forma y así me siento feliz.
Willy